fbpx

Entrevista al escultor Navarro Arteaga

Entrevista al escultor Navarro Arteaga

Entrevista al escultor Navarro Arteaga

Entrevista al escultor Navarro Arteaga

35 años dedicado al mundo del arte, la escultura y la imaginería, este escultor sevillano nació en Triana hace 54 años y, desde hace 10, modela y vive en su estudio de Espartinas. El mismísimo Vaticano tiene una imagen suya en mármol, material con el que también se talló su obra para el Monumento Funerario a la Duquesa de Alba. En esta entrevista al escultor José Antonio Navarro Arteaga, nos adentramos en su mundo y nos cuenta cómo ha sido el proceso de creación de las esculturas en mármol Blanco Macael. Dice que, con su trabajo, “ayuda a conmover el alma”. 

Pronto, parte de su esencia, presidirá las capitales de las ocho provincias andaluzas; hasta el momento, quedan solo Cádiz y Sevilla.

¿Cuáles diría que son sus trabajos más destacados?

Entre mis trabajos más destacados, posiblemente, estén la imagen en mármol de Sta. Mª la Antigua que se encuentra en los Jardines Vaticanos y que es réplica de la imagen original en madera de la Patrona de la República de Panamá igualmente, realizada por mi unos años antes. Cuando se cumplieron los 500 años de la llegada del catolicismo a Latinoamérica se conmemoró el acontecimiento con la colocación de esta imagen de mármol de Carrara para los citados Jardines.

El Monumento Funerario a la Duquesa de Alba que se encuentra en el Santuario de la Hermandad de los Gitanos, una escultura del Cardenal Marcelo Espínola que se encuentra en la Basílica del Gran Poder de Sevilla y una imagen de Santa Ángela de la Cruz que procesiona desde hace ya más de 10 años en el Corpus Christi de Sevilla, además del Monumento a la Afición del Real Betis Balompié.

Sentimentalmente, el Señor de la Esperanza en el Puente Cedrón, de la Joven Hermandad de la Milagrosa, al igual que el Santísimo Cristo de la Púrpura de mi Hermandad de Las Cigarreras, y muchísimas otras obras que serían innumerables.

¿Cómo fueron sus primeros pasos en el mundo del arte?

Mis primeros pasos fueron en el taller de un imaginero, discípulo de Francisco Buiza, llamado Juan Ventura. Ahí inicié mi aprendizaje más profesionalmente porque, anteriormente, con unos amigos, montamos un taller por Triana e hicimos algunas cosillas, los primeros pinitos que se llaman… Pero, más formalmente, en el taller de este escultor, en el que estuve aproximadamente 5 años, -el tiempo casi de una carrera normal-, es donde pude desarrollar mis inicios como escultor, donde pude aprender todo lo esencial para montar taller propio.

¿Cuál es la cualidad que preside siempre sus obras?

Hombre, la cualidad, por los calificativos que le han puesto a mi obra y mi trabajo en todos estos años de profesión, creo que es el dotar de una fuerza serena, de mucho pellizco y, lo fundamental, que ayuda a conmover el alma.

De entre sus obras, ¿hay alguna de la que se sienta especialmente orgulloso?

Orgulloso me siento prácticamente de todas, porque todas tienen un trozo importante tuyo, de lo que es tu ser, tu alma, tu impronta, tu forma de sentir, la pasión con la que se desarrolla el trabajo que debe de existir siempre… Por ello, es complicado quedarse con una sola obra de las que se han hecho, son muchísimos años trabajando y, gracias a Dios, tenemos importantes obras en importantes sitios en casi todo el mundo. Pero volvería a mencionar la Virgen de la Antigua por la situación donde está y el significado de donde se halla, un lugar, que, para mí, es de los más privilegiados, el centro de la Cristiandad después de Jerusalén: Roma, en los Jardines del propio Vaticano.

Un maestro.

Un maestro…, igualmente complicado quedarse con un solo maestro, casi imposible, lo que sí, un genio para mí, en la escultura, pintura y en arquitectura, fue Miguel Ángel. Aquí en España, un importantísimo escultor que se dedicó tanto a la escultura civil como a la religiosa, ya en su última etapa de vida, fue Mariano Benlliure.

Un reto profesional pendiente de cumplir.

Retos inmediatos hay muchos. Estamos en uno muy importante como es abrir el mercado americano, con una escultura que vamos a entregar a primeros de año de una pieza en bronce de grandes dimensiones. Además, tengo ahí apartado desde hace ya algún tiempo, un proyecto muy ambicioso, que es hacer una serie de esculturas en mármol sobre mi interpretación de las pinturas de la Capilla Sixtina. Aunque es, efectivamente, un proyecto muy muy ambicioso, estamos esperando que aparezca ese mecenas, que siempre hace falta, para pegarle el empujón definitivo y que se pueda cumplir.

Hablemos ahora de la obra que nos ocupa. ¿Qué valor añadido supone ser partícipe de esta iniciativa?

Para mí, participar en esta iniciativa, en este proyecto, es de las cosas que más me ha podido llenar sentimentalmente. Hemos vivido una situación, en estos últimos meses, muy complicada, muy difícil, con una pandemia que nos ha llevado a tener miedo a perder nuestra propia vida y la de los seres más queridos, cosa que ha ocurrido en miles de personas y familias. Quien ha estado ahí, en primera fila y al pie del cañón, luchando cara a cara contra este virus, no han sido otros que todos los sanitarios; todos a los que, de forma espontánea, el pueblo, desde el principio, les empezó a agradecer, con esos aplausos de las 8 de la tarde, su incasable labor. Con esta iniciativa, tenemos la manera de inmortalizar esos aplausos y recordar, para siempre, esto que nació del pueblo.

Por supuesto, dar las gracias a la Asociación de los Empresarios del Mármol de Andalucía, en Macael, representada por su presidente en primera persona, Jesús Posadas, que ha confiado en mi persona para este proyecto. Y yo, totalmente agradecido por esta confianza depositada en mí.

No es la primera vez que realiza una escultura para ser esculpida en piedra natural en la Comarca del Mármol de Macael. ¿Qué opinión le merece el resultado que se obtuvo con el Monumento Funerario a la Duquesa de Alba -Premio Nacional 2018 en la gala de Premios Macael-, y con el de esta talla, en Mármol Blanco Macael, que homenajea a nuestros sanitarios?

La primera colaboración fue, precisamente, con la escultura de la Virgen de Los Jardines Vaticanos, que fue en el 2014 con la empresa Cuellar Arquitectura. Años después, volvimos a colaborar con el Monumento Funerario de la Duquesa de Alba, con el cual, el año 2018, como se dice, se me otorgó este Premio Nacional. El hecho de que se me reconociera un trabajo de esta índole desde las personas más reconocidas y expertas en la materia, para mí supuso una gran satisfacción y orgullo.

Colaborar otra vez con el sector en este proyecto es, para mí, garantía absoluta de poder trabajar con unos profesionales de primer nivel.

¿Cómo fue y cómo ha sido el proceso de creación de ambas?

El proceso ha sido, prácticamente, corto, porque estaba claro lo que iba a representar. Al tener claro el concepto de dos manos aplaudiendo, solo había que darle forma a la disposición. Desde un principio, tuve claro que, al ser un homenaje y monumento dedicado a los sanitarios de nuestra tierra, de Andalucía, y que iba a estar colocado en las 8 capitales de provincia, tuviera el efecto visual de la A de Andalucía y que los dedos estuvieran apuntando hacia arriba para, así, recordar también a los sanitarios y demás victimas que se han ido por esta pandemia.

¿Tiene alguna obra en el cajón?

Tengo en ciernes para el Vaticano una cabeza en mármol que pronto, si Dios quiere, verá la luz.

¿Qué ventajas cree que tiene una escultura en mármol con respecto a otros materiales?

En principio la durabilidad. El mármol es el material más noble que puede haber para realizar una escultura. La piedra siempre se ha considerado la punta del iceberg de todos los materiales. Está claro que tratar el mármol es un reto para el artista. Primero, la belleza que puede dar una pieza monocromática es incalculable, después, pues bueno, el proceso es complejo y durísimo, pero, como he dicho, el resultado final es espectacular, y la nobleza de la piedra hace que gane siempre la obra

Por último, ¿qué mensaje lanzaría a aquellos a quién va dirigida esta obra-homenaje?

El mensaje precisamente es dejar, de una forma perpetua, todo el aliento que les intentó dar el pueblo a la comunidad sanitaria durante esos dos primeros meses donde se vivieron días negrísimos y, por supuesto, demostrarles que siempre estaremos con ellos, ya que son parte intrínseca de nuestras vidas y, ahora, quizás aún más. Este es nuestro mensaje de apoyo y admiración y nuestra forma de decirles que siempre vamos a estar al lado de quien nos cuida y de quien tiene, como vocación, salvarnos la vida.

 

Descubre más sobre la escultura en mármol Blanco Macael del escultor Navarro Arteaga aquí.